Delegación Presidencial Regional de
Los Ríos
Medición de trabajo infantil en Chile incluye por primera vez el cuidado doméstico no remunerado y estima cifras nivel regional y por área geográfica
18 de Diciembre de 2024

Medición de trabajo infantil en Chile incluye por primera vez el cuidado doméstico no remunerado y estima cifras nivel regional y por área geográfica

En su nueva versión, la Encuesta de Actividades de Niños, Niñas y Adolescentes visibiliza realidades que antes quedaban fuera de las estadísticas oficiales.

Después de once años, Chile cuenta con una nueva radiografía del trabajo infantil gracias a los resultados de la EANNA 2023. Esta encuesta, liderada por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia, en colaboración con el Ministerio del Trabajo y Previsión Social, el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, la OIT y UNICEF, introduce una medición más completa y rigurosa, alineada con los nuevos estándares internacionales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

El Delegado Jorge Alvial, puntualizó que “como Gobierno del Presidente Gabriel Boric, tenemos una fuerte preocupación por este tema, es por ello, que hemos retomado esta encuesta que no se había realizado ya por más de una década, es importante erradicar el trabajo infantil, y para ello necesitamos antecedentes concretos y que tienen una perspectiva que puede permitir establecer políticas y programas de orden público en un horizonte de 10 años, para lo cual nosotros ya con estos antecedentes podemos generar acciones que apunten ese objetivo” dijo la autoridad.

A diferencia de la medición anterior, la EANNA 2023 no solo mide el trabajo infantil remunerado en ocupaciones económicas, sino que incluye también el trabajo doméstico y de cuidados no remunerados en condiciones peligrosas.

Resultados

El Seremi de Desarrollo Social y Familia, Roberto Giubergia, explicó que “hemos contado con el apoyo metodológico del INE, quienes han colaborado en el encuestaje de más de 17 mil 600 niños y niñas adolescentes en nuestro país, una muestra bastante representativa y que nos ha permitido tener los indicadores actuales que, como bien señalaba el delegado, nos permite enfrentar este fenómeno y esta problemática social con mayores herramientas, conociendo también los datos regionales”.

En ese sentido, la región de Los Ríos mostró un resultado de 19.6% lo cual la ubica como la segunda región que está por sobre la media nacional. Al respecto el Seremi Giubergia manifestó que “lamentablemente nuestra región tiene números altos, donde la alta ruralidad de Los Ríos, al igual que por ejemplo La Araucanía, puede generar efectivamente fenómenos de porcentajes aumentados de niños y niñas adolescentes en trabajo infantil. Así que el desafío que tenemos como gobierno y en cada una de nuestras carteras es poder generar las medidas que vayan orientadas a evitar que los niños y niñas adolescentes deban trabajar y poder asegurar que puedan generar aquellas actividades, trayectorias educativas y de vida como cada niño y niña adolescente se merece”.

Según los resultados nacionales, el 5,4% de los NNA —equivalente a 177.971— realiza trabajo infantil remunerado en ocupaciones económicas, mientras que el 11,2% —equivalente a 366.678— realiza tareas domésticas y de cuidado no remuneradas en condiciones peligrosas. Este último tipo de trabajo no fue calculado en la versión de 2012.

En total, el 15,5% de los NNA —507.800 niñas, niños y adolescentes— realiza algún tipo de trabajo infantil. Las cifras de trabajo en la ocupación y otras actividades económicas y las de trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso suman más de 15,5%, porque un 1,2% de los NNA realiza ambas formas de trabajo infantil.

El Seremi del Trabajo y Previsión Social, Rodrigo Leiva, profundizó en los resultados indicando que “la encuesta EANNA 2023, realizada directamente a niños, niñas y adolescentes, ofrece más información que la anterior de 2012, que se basaba en respuestas de adultos. Se destaca la influencia de los sistemas de vida en regiones como la Araucanía y Los Ríos, donde el trabajo infantil es significativo. Actualmente, a nivel nacional alrededor de 300,000 niños, niñas y adolescentes realizan trabajos peligrosos en el hogar, afectando su desarrollo y aprendizaje. El Ministerio del Trabajo busca abordar estos problemas no solo desde la normativa laboral, sino también mediante la colaboración entre el sector público y privado para investigar y solucionar estos desafíos, especialmente en áreas rurales y urbanas del sur de Chile”.

Diferencias de género, etarias y territoriales

Mientras que los trabajos remunerados y otras actividades económicas tienen mayor prevalencia en los niños y adolescentes hombres (6,6% frente al 4,2% de las niñas), son ellas quienes enfrentan una mayor carga en tareas domésticas y de cuidados no remuneradas y peligrosas (12,3% frente al 10,1% de los hombres).

En cuanto a la edad, los niños, niñas y adolescentes de 9 a 14 años presentan la mayor tasa de trabajo infantil general (20,1%), en comparación con los niños y niñas de 5 a 8 años (9,2%) y adolescentes de 15 a 17 años (14,3%). Esta tendencia se replica en el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso, mientras que en el trabajo en la ocupación no hay diferencias estadísticamente significativas entre los dos tramos etarios mayores.

En las áreas rurales, el trabajo infantil alcanza un 22,1%, superando en 7 puntos porcentuales al 14,7% registrado en áreas urbanas. Al desagregar por tipo de trabajo, el trabajo en la ocupación en el área rural triplica al del área urbana (13,1% frente al 4,5%), mientras que para el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso no se encuentran diferencias significativas entre áreas urbanas y rurales.

La Seremi de la Mujer y Equidad de Género, Francisca Corbalan, explicó que “la inclusión de la mirada de género permitió que por primera vez esta encuesta refleje la cantidad de niñas, niños y adolescentes, en gran medida de sexo femenino y mayoritariamente entre los 9 y 14 años, está realizando trabajos domésticos, de cuidados y peligrosos, lo que impactó bastante en los resultados. Ello porque pudimos constatar que, sin esta perspectiva, sin incluir este tipo de labores, habrían quedado fuera de la muestra cerca de la mitad de niñeces que efectivamente, están realizando trabajo infantil al menos tres horas diarias. No es menor que además de afectarles en su asistencia y rendimiento escolar, que se exponen a labores peligrosas, el hecho de que para este tipo de tareas no reciben ninguna remuneración, replicando el estereotipo de feminizar las labores de cuidados de forma gratuita.

Finalmente, la condición socioeconómica del hogar incide fuertemente en el trabajo infantil en la ocupación (por un pago) y otras actividades económicas. Se observa un descenso en la tasa de este tipo de trabajo a medida que aumenta el nivel de ingresos de los hogares de los niños, niñas y adolescentes. No obstante, esto no ocurre en el caso del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado y peligroso, donde no hay diferencias entre el promedio nacional y los diversos quintiles de ingreso.

Al respecto la autoridad también recalcó que, “asimismo, contar con estas cifras nos permite apuntar hacia donde también debemos focalizar iniciativas como el Sistema Nacional de Cuidados o la importancia del emblemático programa 4 a 7 que es parte de la oferta programática de SernamEG, que ofrece espacios seguros y de cuidados a NNA de 6 y 13 años”, puntualizó.

Con estos resultados, Chile reafirma su compromiso con la erradicación del trabajo infantil y con la protección de la infancia, alineándose con los tratados internacionales y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Los datos permitirán ajustar políticas públicas para avanzar hacia entornos más seguros y equitativos para niñas, niños y adolescentes.

Volver